Ciudad de México encabeza generación de residuos sólidos a nivel nacional
El Diagnóstico Básico para la Gestión Integral de Residuos 2026 revela que los capitalinos generan diariamente más de un kilo de basura por persona.

De acuerdo con el Diagnóstico Básico para la Gestión Integral de Residuos 2026, los habitantes de la Ciudad de México se posicionan como los principales generadores de basura en el país, produciendo un promedio de 1.158 kilos diarios por persona. Este volumen de desechos representa un desafío significativo para las autoridades ambientales locales y federales en su búsqueda por implementar esquemas de economía circular y reducir la saturación en los sitios de disposición final.
El informe subraya que la alta densidad poblacional y los patrones de consumo en la capital mexicana son factores determinantes en el incremento constante de residuos. A pesar de los esfuerzos por fomentar la separación desde la fuente, la gestión de los desechos sólidos urbanos continúa enfrentando obstáculos operativos relacionados con la infraestructura de recolección y las limitaciones en los procesos de reciclaje a gran escala.
Expertos en medio ambiente señalan que la cultura del desecho, alimentada por el uso excesivo de plásticos de un solo uso y envases, mantiene a la metrópoli bajo una presión constante. Si bien existen programas gubernamentales orientados a la mitigación del impacto ambiental, la brecha entre la generación de residuos y la capacidad de tratamiento sigue siendo una de las mayores preocupaciones para la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales.
Ante este panorama, diversas propuestas han sido puestas sobre la mesa para incentivar la reducción en origen y fortalecer la infraestructura pública. Se plantea que, para los próximos años, sea indispensable la modernización de las plantas de transferencia y una mayor inversión en tecnologías que permitan aprovechar los residuos orgánicos para la generación de energía o compostaje a nivel municipal.
El reto para las autoridades capitalinas implica no solo mejorar la eficiencia logística de la recolección, sino también transformar la conciencia ciudadana frente al consumo responsable. La gestión integral de residuos se perfila como una política pública prioritaria para evitar que el crecimiento urbano supere las capacidades de los sistemas de saneamiento y preservación del entorno en la capital del país.


