Diego Luna presenta Ceniza en la boca y cuestiona discursos migratorios
El cineasta mexicano estrena su reciente producción cinematográfica y reflexiona sobre la polarización social y el aprovechamiento político del miedo hacia la migración.

El cineasta mexicano Diego Luna presentó este miércoles su más reciente proyecto cinematográfico, 'Ceniza en la boca', filme que formó parte de la selección oficial en la 74 edición del Festival de San Sebastián. La película, que llegará a las salas comerciales de México este viernes, aborda la compleja realidad de la migración y los efectos sociales que generan los discursos de intolerancia en diversas regiones del mundo.
Durante la presentación, Luna enfatizó que el miedo se ha consolidado como una herramienta altamente rentable para ciertos sectores que buscan capitalizar políticamente la incertidumbre. El actor y director señaló que la narrativa del odio contra los migrantes a menudo oculta problemas estructurales más profundos, utilizando a los grupos en tránsito como chivos expiatorios para desviar la atención pública de las crisis internas de cada nación.
El cineasta destacó que 'Ceniza en la boca' busca humanizar las historias que muchas veces quedan reducidas a cifras o notas de prensa en los medios de comunicación. A través de una narrativa centrada en las experiencias personales, la obra invita a los espectadores a reflexionar sobre la responsabilidad compartida de las sociedades ante las crisis humanitarias que obligan a miles de personas a desplazarse cada año.
La participación de este largometraje en el prestigioso festival europeo subraya la relevancia del cine mexicano contemporáneo para poner sobre la mesa temas de alcance global. Diego Luna reafirmó su compromiso con la creación de espacios de diálogo donde se cuestionen las políticas migratorias vigentes y la falta de empatía institucional que enfrentan quienes buscan mejores oportunidades fuera de sus lugares de origen.
Con este estreno, la industria cinematográfica nacional espera fomentar una conversación más profunda en el país sobre la situación de los migrantes, tanto de aquellos que cruzan territorio mexicano como de los ciudadanos que buscan establecerse en otros países. La película se perfila como un ejercicio de introspección social que busca trascender las pantallas para impactar en la percepción ciudadana sobre la movilidad humana.


