Estados Unidos propone endurecer reglas de origen bajo el T-MEC
La oficina de la USTR busca reducir la dependencia de componentes extranjeros fuera de Norteamérica para fortalecer las cadenas de suministro regionales.

La Oficina de la Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR) ha intensificado sus gestiones para fortalecer las reglas de origen vigentes en el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Esta propuesta tiene como objetivo principal reducir la dependencia de la industria regional respecto a proveedores de terceros países, especialmente en la fabricación de componentes críticos para sectores estratégicos como el automotriz y el tecnológico.
El planteamiento estadounidense busca asegurar que una mayor proporción de los insumos y procesos de manufactura se realicen dentro de la zona de libre comercio. Según la postura de la USTR, este ajuste permitiría una mayor integración de las cadenas de valor entre México, Estados Unidos y Canadá, blindando a la región frente a posibles interrupciones en el suministro global de materias primas.
Desde la perspectiva del gobierno mexicano, la propuesta será analizada en los mecanismos de consulta previstos por el propio tratado comercial. Las autoridades mexicanas han enfatizado que cualquier modificación a las reglas de origen debe considerar la competitividad de las plantas instaladas en el país y la complejidad logística que implica la integración de las cadenas de valor actuales.
Expertos en comercio exterior señalan que endurecer estos requisitos podría representar un desafío técnico para las empresas mexicanas, las cuales deberán adaptar sus procesos de proveeduría para cumplir con los nuevos umbrales de contenido regional. El proceso de negociación se mantendrá abierto en las próximas semanas, buscando un punto de equilibrio que fortalezca la resiliencia de la región sin afectar el flujo comercial existente.
La administración federal mexicana ha reiterado su compromiso con la estabilidad del T-MEC, destacando que el diálogo es la vía para resolver las diferencias técnicas sobre la interpretación de los contenidos regionales. Se espera que las discusiones continúen en los foros bilaterales y trilaterales, donde se evaluarán los impactos económicos de estas medidas propuestas por Washington.


