Expertos de la UNAM explican la sismicidad en la zona de Mixcoac
Investigadores de la UNAM detallan las causas geológicas detrás de los recientes microsismos registrados en el poniente de la Ciudad de México.

La zona de Mixcoac, en la alcaldía Benito Juárez, ha experimentado una notable actividad sísmica en los últimos meses, generando inquietud entre los residentes de la capital. Investigadores de la UNAM han confirmado que esta recurrencia responde a la reactivación de una falla geológica local, fenómeno que ha sido objeto de estudio detallado por parte de especialistas en sismología para comprender mejor el comportamiento del subsuelo en esta área urbana.
Aunque la percepción de estos movimientos ha aumentado recientemente, los especialistas señalan que la zona poniente de la Ciudad de México posee antecedentes sísmicos documentados desde décadas atrás. Registros históricos y publicaciones académicas dan cuenta de episodios similares ocurridos en 1982 y 1984, lo que sugiere que la liberación de energía en estas fallas es un proceso geológico que ha estado presente en la historia de la región durante mucho tiempo.
La causa técnica principal radica en la presencia de fallas geológicas secundarias, las cuales interactúan con la compleja estructura del suelo capitalino. Estas fracturas, aunque de menor extensión que las ubicadas en las costas del Pacífico, son capaces de generar movimientos telúricos de baja magnitud pero con una aceleración considerable, lo cual explica por qué los vecinos sienten los sismos con gran intensidad a pesar de que su epicentro es muy superficial.
Ante este panorama, la comunidad científica continúa trabajando en el monitoreo constante de la actividad en el poniente de la ciudad. El objetivo de estas investigaciones es actualizar los mapas de riesgo y fortalecer los protocolos de construcción, garantizando que la infraestructura urbana pueda resistir las condiciones geológicas específicas que caracterizan a esta zona del Valle de México.
Las autoridades locales han manifestado que mantendrán la coordinación con instituciones académicas para difundir información oficial entre la ciudadanía. Se recomienda a los habitantes mantenerse al tanto de las actualizaciones a través de los canales de protección civil y evitar la propagación de datos no verificados que puedan generar desinformación durante los eventos sísmicos.


