Gobierno de Estados Unidos investiga a Nike por políticas de diversidad
La administración del presidente Donald Trump inició una investigación contra la firma deportiva por presunta discriminación, marcando un nuevo paso en su estrategia contra las políticas de inclusión en el sector privado.

La administración del presidente Donald Trump ha iniciado formalmente una investigación contra la empresa multinacional Nike, bajo acusaciones de presunta discriminación contra personas blancas en sus procesos de contratación y promoción interna. Esta acción se enmarca dentro de una estrategia más amplia del Ejecutivo estadounidense para desmantelar las políticas de diversidad, equidad e inclusión (DEI) que han sido implementadas por diversas corporaciones internacionales en los últimos años.
Fuentes cercanas al proceso indican que la autoridad federal busca determinar si los programas corporativos de la marca deportiva vulneran las leyes de igualdad de oportunidades laborales. El equipo de la Casa Blanca ha reiterado en diversas ocasiones su postura de revisar cualquier normativa privada que, a su juicio, pueda priorizar criterios de identidad sobre el mérito profesional, promoviendo una revisión estricta de las prácticas de recursos humanos en grandes empresas.
Este movimiento es visto por analistas como el esfuerzo más reciente del gobierno para erradicar las políticas de diversidad del sector privado, extendiendo una agenda que anteriormente se había concentrado en instituciones académicas y dependencias públicas. La investigación pone bajo lupa la estructura operativa de Nike, una compañía que ha mantenido una presencia relevante en el mercado de consumo global, incluyendo una fuerte cadena de suministro y distribución en México.
Por su parte, los representantes corporativos de la empresa han señalado que colaborarán con las autoridades competentes para esclarecer sus procedimientos internos. La firma enfatizó que sus políticas buscan fomentar entornos de trabajo equitativos, aunque enfrentan ahora un escrutinio federal que podría obligar a una reestructuración profunda de sus departamentos de capital humano bajo la presión de la actual administración republicana.
El impacto de esta investigación podría extenderse a otras corporaciones que mantienen esquemas similares de diversidad. Expertos en derecho laboral sugieren que esta medida podría sentar un precedente legal sobre cómo las empresas estadounidenses operan sus áreas de talento, afectando indirectamente las normativas internas de sus subsidiarias en países como México, donde las políticas de inclusión son un estándar corporativo habitual.


