Hamás acuerda hoja de ruta para el desarme en Gaza
Hamás y diversas facciones palestinas establecieron una hoja de ruta con la Junta de Paz para iniciar el desarme y solicitar la retirada de las fuerzas israelíes.

Hamás y un conjunto de facciones palestinas formalizaron esta semana una hoja de ruta estratégica junto a la denominada Junta de Paz, con el objetivo de iniciar un proceso de desarme integral en la Franja de Gaza. El acuerdo, anunciado formalmente el 30 de julio de 2026, marca un giro significativo en la dinámica del conflicto regional, estableciendo como condición primaria la exigencia de una retirada escalonada de las fuerzas de Israel de los territorios ocupados.
El plan, que fue presentado recientemente por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, busca implementar una serie de medidas de seguridad que permitan la transición hacia una administración estable en la zona. Según las bases del acuerdo, el desarme de las milicias locales es el pilar central para alcanzar una tregua duradera y permitir la entrada de ayuda humanitaria coordinada por organismos internacionales bajo esquemas de supervisión externa.
La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) de México ha seguido de cerca estos desarrollos, manteniendo una postura de neutralidad y respaldo a las soluciones diplomáticas mediadas por el marco internacional. El gobierno mexicano ha reiterado en foros multilaterales que la estabilidad en Medio Oriente es fundamental para la seguridad global y ha llamado a todas las partes involucradas a cumplir estrictamente con los compromisos adquiridos en la mesa de negociación.
Representantes de la Junta de Paz han señalado que la implementación de esta hoja de ruta no estará exenta de desafíos logísticos y políticos. El éxito de este proceso dependerá directamente de la voluntad de las partes para transformar los compromisos verbales en acciones concretas sobre el terreno, garantizando que el cese de hostilidades sea permanente y no una medida temporal.
Por el momento, la comunidad internacional observa con cautela la evolución de este pacto, mientras se espera que los próximos pasos incluyan la creación de corredores de seguridad vigilados. La atención se centra ahora en la capacidad de las facciones palestinas para coordinar el desarme interno mientras se desarrollan las conversaciones para la desocupación territorial exigida.


