La adaptación televisiva de Memoria de un asesino llega a plataformas
La nueva serie basada en la obra de Jef Geeraerts explora la decadencia cognitiva de un sicario, aunque su narrativa se pierde en subtramas innecesarias.

La reciente adaptación seriada de la novela 'Memoria de un asesino', del autor belga Jef Geeraerts, se ha estrenado esta semana en plataformas digitales como una propuesta que intenta combinar el suspenso criminal con el drama psicológico. La trama sigue la historia de un asesino a sueldo que enfrenta el avance del alzhéimer mientras intenta cumplir con sus últimos encargos, planteando un dilema ético y existencial sobre el peso de la memoria en la redención personal.
Aunque la premisa resulta atractiva para los seguidores del género 'thriller', la ejecución técnica se ve afectada por una estructura narrativa que abusa de las digresiones. A lo largo de los episodios, la serie se desvía constantemente de su núcleo central para explorar tramas secundarias que, si bien aportan contexto, diluyen el ritmo del relato principal y dificultan la conexión emocional con el protagonista.
En cuanto a la producción, el diseño visual destaca por una atmósfera sombría que logra transmitir la confusión mental del personaje principal a través de recursos cinematográficos bien logrados. No obstante, el guion parece titubear entre la acción directa y la introspección melancólica, dejando al espectador con una sensación de irregularidad en el desarrollo de los conflictos clave.
Este lanzamiento se suma a la nutrida oferta de contenidos internacionales disponibles en México, compitiendo en un mercado donde la calidad de los guiones es cada vez más exigente. Para los aficionados a la literatura policial, la serie ofrece una visión interesante sobre el deterioro humano, aunque se queda corta al compararla con la profundidad reflexiva que el material original de Geeraerts imprime en sus páginas.
En conclusión, 'Memoria de un asesino' funciona como un ejercicio de entretenimiento funcional pero carece de la contundencia necesaria para convertirse en una obra de referencia. Es una pieza que, a pesar de sus ambiciones, se pierde entre sus propias complicaciones narrativas, recordándonos que no todas las adaptaciones logran capturar la esencia de la tensión dramática original.


