Precios de vivienda en México subirán hasta 8% durante 2026
Fitch Ratings estima un incremento de hasta el 8% en el costo inmobiliario nacional debido a la escasez de oferta y las elevadas tasas de interés.

El mercado inmobiliario en México enfrenta un panorama de encarecimiento sostenido para el cierre de 2026. De acuerdo con las proyecciones emitidas por la agencia calificadora Fitch Ratings, se anticipa que los precios de la vivienda a nivel nacional registren un aumento de entre el 7% y el 8% al concluir el año, impulsados principalmente por una oferta limitada de nuevos proyectos habitacionales y la persistencia de tasas hipotecarias elevadas en el sistema financiero.
Esta tendencia alcista responde a una estructura de mercado donde la demanda por espacios habitacionales supera la capacidad actual de construcción. La escasez de inventario, sumada a los costos de los insumos básicos para la edificación, ha generado presiones inflacionarias que impactan directamente en el precio final de venta. A pesar de los esfuerzos del sector constructor por reactivar nuevos desarrollos, la disponibilidad de terrenos y los trámites administrativos siguen siendo factores de contención para una expansión más ágil.
Por otro lado, la política monetaria implementada por el Banco de México, que mantiene tasas de referencia restrictivas para controlar la inflación general, se traduce en un financiamiento hipotecario menos accesible para las familias. Las instituciones bancarias han ajustado sus esquemas de crédito, lo que incrementa el costo de los intereses para los nuevos compradores, limitando la capacidad de adquisición y generando un efecto de exclusión en los segmentos de ingresos medios y bajos.
Expertos del sector inmobiliario señalan que la resiliencia del mercado mexicano radica en la demanda constante de vivienda en zonas metropolitanas de alta densidad. Sin embargo, la brecha entre el ingreso promedio de las familias y el costo de las propiedades continúa ampliándose. Esta situación obliga a los desarrolladores a buscar alternativas de edificación más eficientes y a las autoridades a considerar políticas públicas que faciliten el acceso a créditos hipotecarios con condiciones más competitivas.
Finalmente, el panorama para los próximos meses sugiere que la tendencia de incremento de precios se mantendrá mientras las condiciones macroeconómicas actuales prevalezcan. La estabilidad del sector dependerá en gran medida de la capacidad del mercado para equilibrar la oferta con una demanda que, aunque cautelosa ante los altos costos, no ha disminuido sus necesidades de vivienda en las principales ciudades del país.


